lunes, 7 de abril de 2008

El azar de pensar lo que todos pensamos

Está bueno esto de leer blogs al azar, por el título, porque vienen con el paquete del diario digital, porque tiene muchos comentarios, porque sí.
Leo el de Verónica Castañares de Crítica (diario al que voy como si espiara para ver qué se trae entre líneas...) y siempre me siento como en un recreo en el que se encontraron un montón que también querían 5 minutos sin un tomar un té...
Entre la liviandad y el peso de sus temas hay espacio para todas las posiciones. Es grato, como las viejas prácticas de charlar de todo y de nada con los amigos. Esos con los que nos juntábamos antes del paso del tiempo y de las cosas pendientes.
Ja... el paso del tiempo es un tema de estos tiempos... ¿Alguien se acuerda de nuestros "mayores" hablando de cómo pasaban los años? de lo que querrían haber hecho y no hicieron, de las deudas y los desencantos propios, pequeños, individuales.
En la era imperial de la comunicación, no nos queda otro remedio que enterarnos que lo único que vale la "pena" es la juventud y sus sinónimos: la energía, la audacia, la frescura.
Toneladas de cosméticos nos lustran diariamente para que nunca abandonemos esos elixires de felicidad...
No nos damos cuenta cuando andamos ahogados en sus efluvios, pero la sed se empieza a sentir ni bien doblamos algunos recodos etarios: los 30, los 40, y así (porque no conozco aun el de los 50, je...)
Claro, como estamos sometidos a la mirada externa inclaudicable, entre los otros jóvenes que avanzan y nuestro espejo, ¿qué tiempo dedicarle a lo que somos? Eso que construimos inexorablemente, nos guste o no, día sobre día.
El tiempo pasa, pero PESA porque nos arrastra la referencia, ahora OTROS HACEN lo que tanto nos divertía y no nos daba tiempo para pensar en cómo pasa el tiempo...
Encima, esa extenuante carga de nada aumenta con la inexistencia de "los pendientes".
Lo pendiente NO EXISTE, para redundar al divino botón...
Lo pendiente está hologramado sobre el deseo de ser que recordamos de aquello que éramos cuando no teníamos deseo de ser, sino que ERAMOS.
Qué ganas de perder el tiempo alpe... y encima no disfrutarlo!

1 comentarios:

Anónimo dijo...

http://www.lukasnet.com.ar/blog/archives/000400.php
algo para seguir lo del azar....

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